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Huevos de cáscara débil: el calcio en la ponedora

Por Carlos Guedez · Agroguedez · 8 de agosto de 2026

Cada huevo se lleva unos dos gramos de calcio. Una gallina que pone casi a diario está fabricando cáscara con lo que comió ese día — y cuando el alimento no se lo da, lo saca de sus propios huesos hasta que no aguanta más.

Cuando me escriben por huevos de cáscara débil, lo primero que pregunto no es por la gallina: es por el alimento. Porque la cáscara de hoy se fabricó con el calcio de ayer, y si la dieta no lo trae, no hay gallina que aguante.

La cuenta del huevo

Un huevo carga alrededor de 2 gramos de calcio en la cáscara. Una buena ponedora pone 5 o 6 huevos por semana. Eso es más de 10 gramos de calcio semanales que salen del cuerpo del animal, semana tras semana, durante meses.

Si la dieta no repone eso, la gallina echa mano de sus huesos. Un tiempo le funciona. Después vienen las cáscaras finas, los huevos rotos en el nido, la postura que cae y, en casos duros, gallinas quebradas de las patas.

Cuánto calcio y en qué forma

  • Cantidad: entre 3,5 y 4 % de la dieta total en plena postura. Para que te hagas una idea: un cerdo anda por 0,7 %. La ponedora es otra liga.
  • Forma: aquí está el secreto que pocos aplican. La gallina arma la cáscara de noche, cuando ya no está comiendo. Si todo el calcio va molido fino, se absorbe temprano y de noche no queda. Por eso una parte —la mitad, más o menos— debe ir en partícula gruesa: caliza en granilla o concha marina triturada, que se va disolviendo lento en la molleja durante la noche.

La llave que abre el calcio

El calcio no entra solo al cuerpo: necesita vitamina D3. Una dieta puede traer todo el calcio del mundo, pero si la D3 falta, el mineral pasa por el intestino y sale igual que entró.

Y detrás de la D3 vienen el fósforo, el manganeso y el zinc, que también meten mano en la calidad de la cáscara. Es un equipo, no un ingrediente.

Cómo se resuelve en la práctica

La fuente gruesa de calcio la consigues en tu zona: caliza o concha. Lo fino —la D3, el fósforo balanceado, los minerales traza y los aminoácidos que sostienen la postura— es lo que va concentrado en el núcleo de ponedora.

Con las dos cosas en la batea, la cáscara vuelve a sonar dura en pocas semanas. Y un huevo que no se rompe es un huevo que sí se vende.

¿Quieres que te dure la mejora?

Esto se sostiene con un núcleo bien formulado. Escríbeme y te digo cuál te sirve para lo que tienes.

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