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Destete sin atraso: los primeros días mandan

Por Carlos Guedez · Agroguedez · 11 de agosto de 2026

Si hay un momento donde se gana o se pierde un lote, es el destete. El lechón pierde a la madre, cambia de comida y de corral el mismo día — y si deja de comer una semana, ese atraso lo pagas tú en el engorde.

El destete es el día más duro en la vida del cerdo. Pierde la leche, pierde a la madre, muchas veces lo cambian de corral y lo juntan con lechones que no conoce. Todo el mismo día.

El resultado típico: el lechón pasa dos, tres, hasta cinco días comiendo casi nada. Y aquí va la parte que duele: ese atraso no se recupera. Un lechón que se atrasó una semana en el destete llega una semana tarde —o más— al peso de venta.

Antes del destete: que ya conozca el alimento

El truco más rentable de todos es gratis: ponle alimento sólido al lechón desde los 10 o 12 días de edad, todavía con la madre. Va a comer poquito, casi nada. No importa. No está comiendo: está aprendiendo que eso se come.

El día del destete, ese lechón ya conoce el sabor y la textura. La diferencia contra uno que ve el alimento por primera vez es enorme.

El día del destete: un cambio a la vez

No le cambies todo el mismo día. Si puedes, desteta y déjalo unos días en el mismo corral, con el mismo alimento que venía probando. Ya bastante tiene con perder la leche.

  • Agua limpia y a la mano: el lechón recién destetado a veces no encuentra el bebedero. Revísalo tú mismo.
  • Calor: el lechón destetado siente frío antes que hambre. Un rincón seco y abrigado hace que coma antes.
  • Espacio de comedero: que no tenga que pelear para comer. El chiquito que pierde la pelea es el que se atrasa.

Después: la dieta que arranca el crecimiento

La primera dieta sólida debe ser la más fina de toda la vida del animal: proteína de calidad, aminoácidos completos, minerales y vitaminas al día. El estómago del lechón todavía no digiere cualquier cosa, y lo que le des estos días define cómo arranca.

Es la etapa donde el núcleo de inicio hace su trabajo: concentra justo lo que el lechón necesita para arrancar comiendo y crecer parejo desde el primer día.

La señal de que lo hiciste bien

Un destete bien manejado se nota rápido: a los 7 días del destete, el lechón debe estar comiendo con ganas y pesando más que el día que lo destetaste. Si el lote está parejo y con la cola en movimiento, vas bien. Si ves orejas caídas y lomos flacos, el problema casi siempre está en uno de los puntos de arriba.

¿Quieres que te dure la mejora?

Esto se sostiene con un núcleo bien formulado. Escríbeme y te digo cuál te sirve para lo que tienes.

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